La electrificación de flotas comerciales y de vehículos de empresa avanza a buen ritmo, pero instalar puntos de recarga sin planificación es una de las formas más rápidas de disparar la factura eléctrica o de quedarse corto de potencia contratada. Cargar varios vehículos a la vez añade una demanda eléctrica significativa que, si no se gestiona bien, puede provocar penalizaciones por exceso de potencia o incluso obligar a una costosa ampliación de la acometida. Planificar la carga con criterio energético, no solo con criterio de movilidad, es la diferencia entre un proyecto rentable y un problema añadido a la factura.

Conceptos clave antes de instalar cargadores

  • Potencia contratada: el límite de potencia que su empresa tiene contratado con la comercializadora; superarlo genera penalizaciones en la factura por excesos de potencia.
  • Potencia de los puntos de recarga: un cargador doméstico o semirrápido ronda unos pocos kW, mientras que un cargador rápido puede demandar decenas de kW; cada modelo tiene su ficha técnica, que conviene revisar antes de dimensionar.
  • Gestión dinámica de carga (load balancing): sistemas que reparten automáticamente la potencia disponible entre varios puntos de recarga para no superar la potencia contratada, cargando más despacio si hace falta en lugar de disparar la demanda.
  • Discriminación horaria: las tarifas eléctricas con periodos distintos (punta, llana, valle) permiten programar la carga en las horas más baratas si la operativa de la flota lo permite.
  • Curva de uso de la flota: no es lo mismo una flota que recarga de noche en el depósito que vehículos que necesitan recarga rápida durante la jornada entre rutas.

Cómo planificar la instalación, paso a paso

1. Parta del número de vehículos a electrificar a corto y medio plazo, no solo de los que tiene hoy; dimensionar de más al inicio sale más barato que ampliar después.

2. Analice la curva de carga horaria actual de su instalación para saber cuánta potencia libre existe realmente en cada franja del día antes de sumar la recarga.

3. Decida si la recarga será nocturna (depósito, flota fija) o diurna (reparto, necesidad de recarga rápida entre turnos), porque condiciona la potencia necesaria y la tarifa más conveniente.

4. Valore instalar un sistema de gestión dinámica de carga que reparta la potencia disponible entre los puntos de recarga sin superar el límite contratado, en lugar de sobredimensionar la acometida.

5. Revise si conviene modificar la potencia contratada o el tipo de tarifa de acceso, comparando el coste de la ampliación frente al coste de gestionar la demanda con inteligencia.

6. Estudie la combinación con autoconsumo fotovoltaico si dispone de cubierta, de forma que parte de la recarga diurna se cubra con generación propia.

7. Compruebe si existen ayudas vigentes para electrificación de flotas o instalación de infraestructura de recarga, verificando siempre la convocatoria actual antes de presupuestar con esa ayuda incluida.

Ejemplo práctico (cálculo ilustrativo)

Supongamos una empresa de reparto que quiere electrificar 8 furgonetas y plantea instalar 8 puntos de recarga en su nave para cargar por la noche. Estos valores son un ejemplo ilustrativo para mostrar el método de cálculo, no una propuesta real ni precios de mercado vigentes.

ConceptoSin gestión dinámicaCon gestión dinámica de carga
Potencia nominal por cargador (supuesto)7,4 kW7,4 kW
Potencia pico simultánea (8 cargadores)59,2 kWLimitada a 40 kW por el sistema de gestión
Potencia contratada necesaria estimada≈ 60 kW (ampliación de contrato)≈ 40 kW (sin ampliación si ya se disponía de margen)
Coste estimado de ampliación de potenciaVariable según distribuidora, a presupuestarNo necesaria en este supuesto
Tiempo de carga completa por furgonetaMás rápidoAlgo más lento, repartido durante la noche

En este ejemplo ilustrativo, la gestión dinámica de carga permite evitar una ampliación de potencia contratada porque reparte la carga de los 8 vehículos sin superar el límite disponible, a cambio de que cada furgoneta tarde algo más en completar la carga durante la noche, lo cual suele ser asumible si la flota no sale hasta la mañana siguiente. El cálculo real debe hacerse con la potencia nominal exacta de los cargadores elegidos, la potencia contratada actual de la empresa y el horario real de disponibilidad de los vehículos.

Errores comunes

  • Sumar la potencia nominal de todos los cargadores sin considerar que rara vez cargan todos a la vez a plena potencia, lo que lleva a sobredimensionar la instalación.
  • No revisar el periodo horario de la tarifa de acceso antes de programar la carga, perdiendo la oportunidad de cargar en horas más económicas.
  • Instalar cargadores sin sistema de gestión dinámica cuando se prevé crecer el número de vehículos en el corto plazo, lo que obliga a repetir obra después.
  • No coordinar la instalación eléctrica con el departamento de flota, de forma que la operativa real de los vehículos (horarios de salida, rutas) no encaja con la ventana de carga planificada.
  • Olvidar el mantenimiento del punto de recarga como coste recurrente, no solo la inversión inicial del equipo.

Integración con autoconsumo y gestión energética global

Cuando la empresa ya dispone o está valorando una instalación fotovoltaica de autoconsumo, la recarga de la flota puede programarse para aprovechar al máximo las horas centrales del día con mayor producción solar, reduciendo así la energía comprada a red en lugar de depender únicamente de la discriminación horaria de la tarifa. Esto exige coordinar tres elementos: el sistema de gestión dinámica de carga, el inversor o el sistema de monitorización de la instalación solar, y el software de gestión de flota que indica cuándo estará cada vehículo disponible para cargar. No todos los sistemas de recarga del mercado ofrecen esta integración de serie, así que conviene preguntarlo expresamente al proveedor antes de firmar el contrato de suministro de los puntos de recarga.

Conviene también revisar periódicamente el contrato de suministro eléctrico a medida que la flota crece, ya que la potencia contratada que resultaba adecuada con cuatro vehículos puede quedarse corta al llegar a diez o doce, incluso con gestión dinámica de carga, si la ventana horaria de recarga disponible se reduce por cambios en la operativa.

Conclusión

Electrificar una flota de empresa es una decisión operativa y energética a la vez: requiere analizar la curva de consumo existente, la potencia contratada, el horario real de uso de los vehículos y la tarifa eléctrica antes de elegir el número y tipo de cargadores. Hacerlo al revés, instalando primero y revisando la factura después, suele salir caro. En Webtense Energy ofrecemos un análisis energético gratuito para dimensionar la recarga de su flota sin sorpresas en la potencia contratada. Puede consultar más casos en nuestro blog.