Cuando recibes la factura eléctrica, estás pagando tres cosas distintas: la energía del mercado (precio libre), los peajes de acceso a la red (regulados) y los cargos del sistema (también regulados). Entender la diferencia es clave para saber qué es optimizable.

Los tres componentes del precio eléctrico

1. Energía del mercado (precio libre)

El precio que paga tu comercializadora en el pool. En tarifa indexada te lo trasladan directamente. En tarifa fija, la comercializadora lo gestiona. Optimizable eligiendo bien tarifa y comercializadora.

2. Peajes de acceso a la red (regulados)

Pagan el mantenimiento y expansión de la red eléctrica. Los establece la CNMC y son iguales para todas las comercializadoras. No negociables.

3. Cargos del sistema (regulados)

Financian primas a renovables, extrapeninsularidad y déficit tarifario histórico. También los establece el Gobierno. No negociables.

Por qué importa entender la estructura

Cuando una comercializadora te ofrece reducir tu factura un 20%, habla solo del componente de energía libre (35-50% de la factura total). El ahorro real sobre el total es del 7-20%.

Las medidas de optimización (ajuste de potencia, cambio de tarifa) actúan sobre peajes además del componente de energía. Al reducir la potencia contratada o desplazar consumos de P1 a P3, se reducen los peajes asociados además del coste de energía. El efecto es multiplicador.